Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid El Cid envía a Muño Gustioz que pida al rey justicia Muño habla al rey en Sahagún, y le expone su mensaje El rey promete reparación
“¡Aquí estás, Muño Gustioz, tú mi vasallo de pro?
¿Muño Gustioz que en buenhora en mi casa se crió?
A Alfonso, rey de Castilla, irás con esta misión: en mi nombre bésale la mano de corazón, que vasallo suyo soy y él es mi rey y señor;
la deshonra que me han hecho los infantes de Carrión que la sienta él como suya en el alma y corazón, él fue quien casó a mis hijas, porque no se las di yo.
Ahora que las abandonan con ese gran deshonor, la deshonra que a nosotros nos tocara de esa acción, sea poca o sea mucha, es toda de mi señor.
Lleváronse los infantes riquezas que mías son, esta afrenta se me añade a aquel otro deshonor.
Que los cite el rey a juntas o a cortes deseo yo; páguenme lo que me han hecho los infantes de Carrión, que llevo un rencor muy grande dentro de mi corazón”.
Esto dijo y en seguida cabalga Muño Gustioz.
A dos caballeros manda con él el Campeador
y a escuderos que en su casa de Vivar el Cid crió.
Mucho corren, atrás dejan a Valencia la mayor, ni de día ni de noche no se dan reposo, no.
Muño Gustioz a su rey en Sahagún encontró: