Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid rey es de toda Castilla, de las sierras de León, de Asturias con la ciudad de Oviedo San Salvador, y en Galicia hasta Santiago de todo es rey y señor, todo los condes gallegos tributarios suyos son.
Aquel buen Muño Gutioz, apenas descabalgó
fue a humillarse ante los santos y a rezar al Creador.
Al palacio donde estaba la corte se dirigió
con sus caballeros que le tratan como a señor.
En cuanto entraron, el rey de Castilla y de León a Muño Gustioz ha visto y al punto le conoció; levántase don Alfonso, muy bien que les recibió.
Delante del rey Alfonso las dos rodillas hincó el mensajero del Cid y al rey los pies le besó.
“¡Merced, oh rey, a quien tantos reinos le dicen señor!”
Los pies y manos os besa Mío Cid Campeador,
él vuestro vasallo es y os tiene por señor.
A sus hijas las casasteis con infantes de Carrión, casaron con gente alta, porque lo queríais vos.
Ahora ya sabéis la honra que a nosotros nos tocó y cómo nos afrentaron los infantes de Carrión: azotaron a las hijas de Mío Cid Campeador y en el robledal de Corpes las dejaron a las dos azotadas y desnudas, en tan grande deshonor, allí entre las bestias fieras y los pájaros de Dios.
Ahora ya están con su padre, en Valencia la mayor.