Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid “El dinero de oro y plata os lo habéis gastado vos; sentencia damos nosotros aquí ante el rey y señor que lo paguen en especies y acepte el Campeador”.
Ya ven que no hay más remedio que pagar los de Carrión.
Vierais allí traer tanto buen caballo corredor, tantas mulas bien criadas, palafrenes de valor, y tantas buenas espadas con muy rica guarnición.
Los de la corte lo tasan y el Cid así lo aceptó.
Sin contar esos doscientos marcos que el rey le ofreció mucho pagan los infantes al que en buenhora nació.
De lo ajeno les prestaron, que lo suyo no bastó.
Esta vez muy mal burlados escapan los de Carrión.