Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Muño Gustioz reta a Asur González
Mensajeros de Navarra y de Aragón piden al Cid sus hijas para los hijos de los reyes
Don Alfonso otorga el nuevo casamiento
Minaya reta a los de Carrión
Gómez Peláez acepta el reto, pero el rey no fija plazo sino a los que antes retaron
El rey amparará a los tres lidiadores del Cid
El Cid ofrece dones de despedida a todos
(Laguna. Prosa de la Crónica de veinte reyes).
El rey sale de Toledo con el Cid
Manda a éste a correr su caballo
Muño Gustioz se levanta y estas palabras habló:
“Calla, Asur González, que eres malo, alevoso y traidor.
Primero de todo almuerzas, luego vas a la oración y los que besas bien sienten de tu comida el olor.
Nunca dices la verdad ni al amigo ni al señor, para todos eres falso, y aún más para el Creador.
En tu amistad yo no quiero tener ninguna porción.
Y ya te haré confesar que eres cual te digo yo”.
Dijo el rey Alfonso: “Esta disputa ya se acabó, los que se han desafiado lucharán, sálveme Dios”.
