Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Así se lo prometió el abad de muy buen grado.
Ved aquí a doña Jimena, con sus hijas va llegando, a cada una de las niñas la lleva una dama en brazos.
Doña Jimena ante el Cid las dos rodillas ha hincado.
Llanto tenía en los ojos, quísole besar las manos.
Le dice: “Graciias os pido, Mío Cid el bienhadado.
Por calumnias de malsines del reino vais desterrado.”