Corridos zapatistas
Corridos zapatistas Si los campos reverdecen
con la ayuda del tractor,
es el premio del trabajo
que nos da nuestro sudor.
El oro, no vale nada
si no hay alimentación:
es la cuerda del reloj
de nuestra generación.
Quisiera ser hombre sabio
de muchas sabidurías;
pero más quiero tener
que comer todos los días.
Dan la una, dan las dos,
y el rico siempre pensando
cómo le hará a su dinero
para que vaya doblando.
Dan las siete de la noche
y el pobre está recostado,
duerme un sueño muy tranquilo
porque se encuentra cansado.
¡Dichoso el árbol que da
frutos, pero muy maduros:
Si señores, vale más
que todos los pesos duros!
No quiere ya relumbrones
ni palabras sin sentido,
quiere sólo garantías