Corridos zapatistas
Corridos zapatistas Sobre el sentir de la Patria
quise escribir un renglón,
pero mi pluma es inepta,
carece de ilustración.
Ahora hablaré de Zapata
que en Chinameca cayó,
muerto por Jesús Guajardo
bajo una infame traición.
Murió el caudillo suriano
enemigo al español,
cuyo elemento insano
tanto odiaba el luchador.
Con el acero en la mano
y con supremo valor
gritaba: Muera el tirano,
el déspota y el traidor.
Allá en los montes y valles
se oyó la voz del cañón,
también se oyeron los ayes
del guerrero que rodó.
Herido por la metralla
envuelto en sangre expiró,
por cobrar la libertad
que el pobre pueblo perdió.
Los que murieron, murieron,
y los que viven son hoy
