Corridos zapatistas
Corridos zapatistas A ese hombre le tengo miedo porque me ha causado bajas.
A todos los naranjitas les dio del duro y parejo
y muchos en Cuernavaca estiraron el pellejo…
En cuanto combate entraba el Gral. De la O,
de su valor temerario bastantes pruebas les dio.
A Ojeda le dijo un día: no te he de dejar en calma,
traigo balas y machetes para darte hasta en el alma;
y de veras lo cumplió como se lo había ofrecido
en el alma le dio a ese federal bandido…
Las trincheras del Madroño les causaban miedo tanto,
que los pelones decían: ¡Es el cerro del espanto!;
en el sitio de Cuernavaca que duró 50 días,
el general Genovevo dio más empuje y valentía.
El 12 de agosto, Ojeda quemó armas y municiones,
porque ya se le daban las doce para hacer evacuación.
Con seis mil federales salió el 13 en la mañana,
dejando en el camino los vellones de su lana.