Cuentos Chinos
Cuentos Chinos El príncipe de los infiernos hizo que la mujer sufriera todo tipo de tormentos. La mujer le rogaba: «He vivido diez años contigo. Y tú, ¿no quieres decir ni una palabrita para salvarme? ¡Ya no puedo soportar nada más!». Y lloraba a mares. Chilló e interpeló, pero él no pronunció una sola palabra.
El príncipe de los infiernos dijo: «Ya no puede seguir en el reino de los vivos. ¡Cortadle la cabeza!».
Le mataron, y él sintió que su alma se separaba del cuerpo, el Cabeza de buey le metió a empujones en el infierno, donde le hizo sufrir todas y cada una de las torturas. Pero Du Dsi Tschun siguió pensando y confiando en lo que le había dicho el anciano. Las penas no le parecían insoportables, así que no gritó y no dijo una sola palabra.
Luego volvió a ser empujado por el príncipe de los infiernos. Éste le dijo: «Este hombre recibirá en castigo a su porfía: volver a nacer como mujer».