Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Tres dÃas más tarde llegaron todos los amigos para darles la enhorabuena. Mientras estaban a la mesa del convite vieron entrar a un taoÃsta, que dijo: «Yo soy el Gran Uno, el Unitario. Este niño, que se te ha confiado como hijo, es la luz de la perla de los orÃgenes. El niño será salvaje y rebelde y dará la muerte a muchos hombres. Por eso lo tomaré como discÃpulo, para atemperar su natural arisco». Li Dsing se inclinó agradecido y el Gran Uno desapareció.