Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Notscha dijo riéndose: «Encima me ha manchado el arco con su sangre». Y se sentó en una piedra a lavar su arco. Entonces empezó a temblar de tal manera el palacio de cristal del dragón, que estuvo a punto de caer. Además llegó un vigilante y dijo que un muchacho había matado al tritón. El rey de los dragones envió entonces a su hijo para que atrapara al muchacho. El hijo montó en un animal marino que dividía las aguas y llegó en medio de grandes cascadas de olas. Notscha se enderezó y dijo: «Esa ola es magnífica». Vio surgir repentinamente a un animal de las ondas, sobre el que estaba sentado un hombre armado que le gritó: «¿Quién ha matado a mi tritón?». Notscha le respondió: «El tritón quiso matarme y entonces le maté de un golpe. Nada más». Entonces el dragón desenfundó su alabarda. Pero Notscha le preguntó: «Dime quién eres tú antes de que luchemos». «Soy el hijo del rey de los dragones», fue su respuesta. «Y yo soy Notscha, el hijo de Li Dsing, el general de los ejércitos. ¡No me hagas enfadar con violencia, porque si lo haces, os rasgaré, a ti y al pez fangoso de tu padre, la piel!». Entonces el dragón se enfureció y se lanzó enconado contra él. Notscha lanzó su pañuelo rojo al aire, centelleó como una bola de fuego y descabalgó al joven dragón del animal que montaba. Luego Notscha cogió su arco de oro y le golpeó en la frente, de modo que se mostró en su verdadero estado de dragón dorado y cayó muerto.