Cuentos Chinos
Cuentos Chinos EN una ciudad situada en los alrededores de la bahÃa de Kiautschou hubo una vez un esbirro que se llamaba Dung. Un dÃa, cuando volvÃa de la escuela de ladrones, ya habÃa caÃdo la noche. Antes de atravesar el rÃo que pasaba por la ciudad, se sentó a la orilla, se preparó una pipa y se quitó los zapatos. Al levantar la vista vio a un hombre que llevaba un sombrero rojo y traje de esbirro, que estaba mascando tabaco.
Le preguntó asombrado: «¿Quién eres? Por el traje que llevas debes pertenecer a nuestro oficio, pero no te he visto nunca en nuestro cÃrculo. ¡Por favor, cuéntame de dónde vienes!».
El otro le dijo: «Estoy cansado por el largo viaje y querÃa disfrutar contigo de una pipa de tabaco. Espero que no tendrás nada en contra».
Dung le alcanzó la pipa y el tabaco, pero él le dijo: «¡No hace falta! Me basta con olerlo».
Estuvieron hablando un momento y atravesaron juntos el rÃo. Fueron confiando más en el otro y el segundo le dijo: «Voy a decirte francamente que yo soy el esbirro superior de los infiernos y que estoy por debajo del dios de la Gran Montaña.
En el mundo, tú eres un esbirro conocido. Tengo el poder de aparecer en el mundo inferior. Como nos complementamos tanto, me gustarÃa hermanarme contigo».