Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Pantera preguntó entonces por su madre y por su hermana y supo que ambas estaban bien. Quería ir a verlas con su hermano, pero éste le dijo que esperara y fue él solo. No mucho más tarde volvió acompañado de la madre y de la hermana. En cuanto vieron a Pantera ambas se echaron a llorar de lo contentas y tranquilizadas que estaban. Pantera Ies rogó que lo acompañaran a Annam.
Pero la madre le respondió: «Me temo que si voy contigo, los hombres se van a burlar de mí por mi aspecto».
«Yo soy un oficial con un alto grado —le respondió Pantera—, la gente no va a atreverse a ofenderte».
Todos se fueron con él en el barco. Un viento propicio hinchó la vela y algunas ráfagas de viento les condujeron. Al tercer día llegaron a tierra. Todos los hombres que encontraron se marcharon corriendo asustados. Pantera cogió su capa y la dividió en tres para que los otros pudieran cubrirse.