Cuentos Chinos
Cuentos Chinos El quinto día del quinto mes se celebra en el Yangtsekiang la fiesta del barco del dragón. Se construye un dragón de madera, se le dibujan las escamas del cuerpo y se pinta con oro y con colores llamativos. El barco se rodea de un tejido rojo y las velas y drizas son de seda y de brocado. La popa del barco recibe el nombre de cola de dragón y se extiende a más de diez pies. Unida a ella por un tejido hay una balsa posada en el agua. En ella hay muchachos que hacen volatines, se ponen con la cabeza hacia abajo y realizan todo tipo de equilibrios. A esa distancia del agua, el riesgo de ahogarse es grande; por eso existe la costumbre de que, si se utiliza a uno de esos muchachos, se Ies dé con anterioridad dinero a los padres antes de que el joven sufra un accidente. Así, si cae al agua, no hay luego ningún reproche. Más lejos, en el sur, la costumbre cambia un poco y en lugar de muchachos hay bellas cortesanas.
En Dscheng-Giang vivió una viuda llamada Dsiang, cuyo hijo se llamaba Aduan. Al cumplir los siete años era de una habilidad tan rara que ningún joven podía igualarle. Con la fama aumentó el precio, así que cuando tenía dieciséis años seguía haciendo contorsiones, pero un día se cayó de la balsa dorada al agua y se ahogó. Era hijo único. Su madre le lloró y eso fue todo.
