Cuentos Chinos
Cuentos Chinos El mono saltó hacia arriba y se alejó cinco o seis pies de la tierra. Bajo sus pies se concentraban las nubes sobre las cuales pudo avanzar varios cientos de pasos, luego tuvo que volver a dejarse caer a tierra.
El maestro le dijo riendo: «Eso es arrastrarse por las nubes, no flotar sobre las nubes como hacen los dioses y los santos, que en un día pueden recorrer todo el mundo. Te voy a enseñar el encantamiento de la voltereta de las nubes. Cuando das una voltereta de ésas puedes recorrer ocho mil millas».
Sun Wu Kung le dio las gracias muy contento, y a partir de entonces podía moverse de aquí para allá sin miedo alguno del espacio.
Un día, Sun Wu Kung estaba sentado con otros discípulos bajo los pinos que había delante de la puerta de entrada, hablando de los secretos de la enseñanza. Al final le rogaron que mostrara su arte de transformarse. Sun Wu Kung no pudo guardarse el secreto y accedió.
Sonriendo Ies dijo: «¡Ponedme a prueba! ¿En qué queréis que me convierta?».
Ellos le dijeron: «¡Conviértete en un pino!».
Sun Wu Kung dijo el encantamiento, se puso de pie y al momento había allí un pino. Entonces todos ellos empezaron a reír como si relincharan. El maestro oyó el jaleo y salió arrastrando su bastón detrás de él.
Les dijo: «¿Qué pasa para que arméis tanto ruido?».