Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Apenas había pasado una hora cuando se encontró sobre el mar y vio la montaña de las Flores y de los Frutos, que se alzaba ante él. Entonces se sintió alegre de estar en su casa, hizo descender a la nube y gritó hacia la cueva: «¡Hijitos, he vuelto!». Vinieron en tromba desde el valle, de detrás de las rocas, de la hierba y de los árboles. Sus monitos llegaban a millares saltando, los grandes y los pequeños. Le rodearon, le saludaron y le preguntaron por sus experiencias. Sun Wu Kung Ies dijo: «Ahora conozco el medio de alcanzar la inmortalidad y ya no temo a la muerte». Todos los monos se alegraron mucho. Trajeron las flores y las frutas de la apuesta para honrar a Sun Wu Kung y volvieron a honrarle como el bello rey mono.
Sun Wu Kung reunió los monos a su alrededor y se informó de lo que había ocurrido en su ausencia.
Le dijeron: «Es muy bueno que volváis a estar aquí, gran rey. En los últimos tiempos vino un demonio que quería ocupar a la fuerza nuestro hogar. Luchamos con él, pero se llevó a muchos de vuestros hijos y seguro que volverá pronto».
Sun Wu Kung se enfadó mucho y dijo: «¿Qué demonio es ese que se permite esas audacias?».
Los monos le contestaron: «Es el rey de los demonios del caos. Vive en el norte, quién sabe a cuántas millas de distancia; nosotros sólo vimos que vino y se fue entre las nieblas y las nubes».