Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos Una vez vivÃa un matrimonio anciano. Ella, sin que fuera una mala mujer, tenÃa el defecto de no sujetar su lengua, y todo el pueblo se enteraba por ella de lo que su marido le contaba y de lo que en casa sucedÃa, y no satisfecha con esto, exageraba todo de tal modo, que decÃa cosas que nunca ocurrieron. De vez en cuando, el marido tenÃa que castigarla y las costillas de la mujer pagaban las culpas de su lengua.
Un dÃa, el marido fue al bosque por leña. Apenas habÃa penetrado en él, notó que se le hundÃa un pie en la tierra, y el buen viejo pensó:
- ¿Qué será esto? Voy a remover la tierra y tal vez tenga la suerte de encontrar algo.
Se puso a hurgar y al poco rato descubrió una caldera llena de oro y plata.
- ¡Que suerte he tenido! ¿Pero qué haré con esto? No puedo ocultarlo a mi buena mujer, aunque estoy seguro que todo el mundo se enterará por ella de mi feliz hallazgo y yo habré de arrepentirme hasta de haberlo visto.