Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos - ¡Eh! ¡Animales que andáis sueltos por los bosques, aves que voláis por el aire, mis fieles servidores, volad y corred aquà al momento sin que falte ni uno de vosotros!
Y las bestias salieron corriendo del bosque a manadas y las aves acudieron a bandadas, y la vieja les preguntó por el Zar Afron, y todos a una voz le contestaron:
- Ni lo hemos visto con los ojos ni ha llegado la noticia a nuestros oÃdos.
- Y bien, Zarevitz, ya no queda nadie por preguntar, y ya ves lo que han contestado todos.
Y ya se volvÃan a la choza, cuando se oyó un ruido como si alguien rasgase el aire, y el pájaro Mogol apareció volando y oscureciendo el dÃa con sus alas y fue a posarse junto a la choza.
- ¿Dónde estabas tú y por qué has tardado tanto? -le chilló la vieja.
- Estaba volando muy lejos de aquÃ, sobre el reino del Zar Afron, que se halla al extremo opuesto del mundo.
- ¡Caramba! ¡Sólo tú me hacÃas falta! Si quieres hacerme ahora un favor que te agradeceré mucho, conduce allá al Zarevitz Iván.
- Con mucho gusto te servirÃa, pero necesito montones de carne, porque hay que pasar tres dÃas volando para ir allá.
- Te daré toda la que necesites.