Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos El Zar Umnaya Golova y la Zarina y sus dos hijas vivían juntos y prosperaban. No sé cuántos años transcurrieron, el caso es que las Zarevnas crecieron y se llenaron de hermosura, y empezaron a acudir a la corte los pretendientes. Pero el Zar no tenía prisa en casar a sus hijas. Pensaba que a un pretendiente predestinado no se le puede evitar ni en un caballo veloz, pero al que no está predestinado no se le puede mantener alejado ni con triple cadena de hierro, y mientras así estaba pensando y ponderando el asunto, le sorprendió un alboroto que puso en conmoción todo el palacio. En el patio se produjo un ruido de gente que corría de un lado a otro. Las doncellas de fuera gritaban, las de dentro chillaban y los guardianes rugían con toda su alma.
El Zar Umnaya Golova salió corriendo a preguntar:
- ¿Qué ha sucedido?
Los setenta y siete guardianes y las setenta y siete damas de compañía cayeron a sus pies gritando:
- ¡Somos culpables! ¡He aquí que las Zarevnas Neotsienaya y Beztsienaya han sido arrebatadas por una ventolera!