Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos - ¿Sabéis qué ha de hacerse para ir no sé adónde y traer no sé qué?
- No, no lo sabemos.
Ella cerró el libro y los dos jóvenes desaparecieron de su vista. Por la mañana, la mujer del arquero despertó a su marido y te dijo:
- Ve a ver al Rey y pídele oro de su tesoro para el viaje. No olvides que has de hacer una peregrinación de dieciocho años. Cuando tengas el oro, vuelve a despedirte de mí.