Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos El mayordomo pagó con oro el consejo de la bruja y se apresuró a volver a presencia del Rey, y el Rey ordenó al arquero que compareciese ante él.
- ¡Hola, Fedot! Tú que eres mi joven guerrero y el primero de mis arqueros, has de encargarte de hacerme este favor. Ve no sé adónde y tráeme no sé qué. Pero ten entendido que, si no me traes lo que te pido, te haré cortar la cabeza.
El arquero dio media vuelta, abandonó el palacio y volvió a su casa muy triste y pensativo. Al verlo su mujer le preguntó:
- ¿Por qué estás tan triste, querido? ¿Te ha pasado alguna desgracia?
- El Rey me ha mandado no sé adónde a buscar no sé qué. ¡Tu hermosura ha acarreado sobre nosotros esta desgracia!
- Realmente, es un favor de difícil cumplimiento. Se necesitan nueve años para ir y nueve para volver, dieciocho años en suma, y sabe Dios si aun así podrás cumplir el encargo.
- ¿Pues qué he de hacer y qué será de mí?
- Reza y échate a dormir que la almohada es buena consejera. Mañana lo sabrás todo.
El arquero se echó a dormir y su mujer veló hasta media noche, abrió el libro de los hechizos e inmediatamente se le aparecieron los dos jóvenes.
- ¿Qué tienes a bien ordenarnos?