Dhammapada
Dhammapada Solo con palabras y apariencia agradables no se puede ser honorable, si se albergan envidia, codicia y engaño, pero aquel que ha arrancado de raíz esos tres pecados y es prudente y ama es en verdad un hombre honorable.
264, 265
No es con la tonsura y la cabeza afeitada como un hombre llega a ser un samana, un monje. ¿Cómo puede ser samana un hombre, si olvida sus votos religiosos, si no dice la verdad, si sigue abrigando deseo y codicia?
Pero quien convierte en paz todo mal, ya sea grande o pequeño, es en verdad un samana, porque todo su mal es paz.
266, 267
No se es un bhikkhu mendicante por llevar vida de mendigo. Un hombre solo puede ser de verdad un bhikkhu, si acepta la ley de la rectitud y rechaza la ley de la carne.
Pero quien está por encima del bien y del mal, quien lleva una vida casta y pasa la vida meditando, es en verdad un bhikkhu.
268, 269