Dhammapada
Dhammapada Quien carece de sabidurÃa carece de capacidad de contemplación y quien carece de ésta carece de aquélla, pero quien tiene las dos está muy cerca del nirvana.
Cuando un monje entra en su casa con la cabeza embargada de paz y silencio, siente el gozo sobrenatural de contemplar la luz de la verdad.
Y, cuando ve con claridad las idas y venidas de los episodios interiores, siente el infinito gozo de quienes ven el inmortal AQUEL, el nirvana inmortal.
Ése es el comienzo de la vida de un monje sabio: autodominio de los sentidos, felicidad, vida sometida a la ley moral, y asociación con buenos amigos cuya vida es pura y que no cesan de esforzarse.
Que viva henchido de amor, que haga bien su labor y verá, embargado de gozo, el fin de la aflicción.
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Como caen las flores marchitas del jazmÃn vasika, dejad caer de vosotros, monjes, todas las malas pasiones y toda la mala voluntad.
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Se dice que un monje es un bhikkhu de paz cuando su cuerpo, sus palabras y su mente son pacÃficos, cuando es dueño de sà mismo y ha dejado atrás las bajas atracciones del mundo.
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