Dhammapada
Dhammapada Al monje que desprecia lo que reciba, por poco que sea, incluso los dioses lo loarán, porque su vida es pura y está henchida de esfuerzo.
367
Aquel para el que «nombre y forma» no son realidades, nunca siente que algo sea suyo y no se aflige por cosas irreales es digno en verdad del nombre de monje.
368-376
El monje embargado de amor y que vive plenamente conforme a la ley de Buda sigue la senda del nirvana, la senda del fin de toda aflicción, la senda del gozo infinito.
Vacía el barco de tu vida: cuando esté vacío, navegará veloz. Cuando estés vacío de pasiones y deseos perniciosos, irás rumbo a la tierra del nirvana.
Prescinde de estas cinco cosas: egoísmo, duda, austeridades y ritos falsos, lujuria, odio; deshazte de estas cinco: deseo de nacer con un cuerpo o sin cuerpo, terquedad, desasosiego, ignorancia; pero adora estas cinco: fe, vigilancia, energía, contemplación, visión. Quien ha roto los cinco grilletes —lujuria, odio, falsa ilusión, orgullo, falsas apreciaciones— ha cruzado a la otra orilla.
Vigila, bhikku. Súmete en profunda contemplación y no pienses en el placer, para que no debas pensar en el dolor, como quienes en el fuego del infierno tienen que tragar una bola de hierro incandescente.