El Libro de Enoc 2 (Apócrifo Eslavo)
El Libro de Enoc 2 (Apócrifo Eslavo) Y por entre todo el celestial ejército yo imaginé la imagen y esencia del fuego, y mi ojo miro, a la muy dura, firme, roca, y del fulgor de mi ojo el rayo recibió su natural prodigio, que son ambos fuego en agua y agua en fuego,3 y ninguno de los dos puede desplazar al otro, y ninguno de los dos puede secar al otro, por consiguiente, el rayo es más brillante que el Sol,4 más suave que el agua y más firme que la dura roca. Y de la roca corté del todo un gran fuego, y del fuego yo creé las ordenes de las incorpóreas diez huestes de ángeles, y sus armas son ardientes y sus vestiduras una llama encendida y yo ordené que cada uno de ellos de pie debÃa permanecer en su orden. Aquà Satanás con sus ángeles fue arrojado de las alturas. Y fue uno entre las órdenes de los ángeles que habiéndose apartado con la orden que estaba bajo su mando concibió una idea imposible: Colocar su trono más alto que las nubes sobre la tierra de modo que pudiera convertirse en igual rango a mi poder. Y yo le arroje de la altura con sus ángeles y él estuvo volando continuamente en el aire, sobre el abismo.
