El Libro de Enoc 2 (Apócrifo Eslavo)
El Libro de Enoc 2 (Apócrifo Eslavo) Hijos míos observen, el día de mi plazo y el tiempo Llegó. Los ángeles que irán conmigo están de pie frente a mí, y me urgen a partir, esperando están de pie para cumplir con todo lo que fue encargado a ellos. Porque mañana yo subiré al cielo, a la más alta Jerusalén, a mi eterna herencia. Por lo tanto les ruego hagan delante de la faz del Señor todas las grandes complacencias.
Matusalén habiendo contestado a su padre Enoc, dijo: "¿Qué puede hacer agradable a tus ojos, padre, que yo pueda Llevar a cabo delante de ti, que tú puedas bendecir nuestros hogares, y a tus hijos, y que tu pueblo se haga glorioso a través de ti, y que tú puedas partir así, como Dios ordenó'?". Enoc contesta a su hijo Matusalén y dice: "Oye, hijo, desde el momento en que el Señor me hizo ungir con el ungüento de su gloria, no he tenido alimento en mi, y mi alma no recuerda de terrenales disfrutes, ni yo deseo nada terreno".
Hijo mío Matusalén, convoca a todos tus hermanos y toda tu familia y a los mayores del pueblo de modo que pueda hablarles y partir, como esta planeado para mí. Y Matusalén se apresuró y convocó a sus hermanos, Regin, Reman, Uchan, Chermion, Gaidad y todos los mayores del pueblo delante de su padre Enoc; y él los bendijo y les habló así:
