El libro de las mil noches y una noche. Tomo I
El libro de las mil noches y una noche. Tomo I Al ver á su padre, le habló así: «¿Por qué te veo tan cambiado, soportando un peso abrumador de pesadumbres y aflicciones?… Sabe, padre, que el poeta dice: «¡Oh tú que te apenas, consuélate!… Nada es duradero, toda alegría se desvanece y todo pesar se olvida.»
Cuando oyó estas palabras el visir, contó á su hija cuanto había ocurrido, desde el principio al fin, concerniente al rey. Entonces le dijo Schahrazada: «Por Alah, padre, cásame con el rey, porque si no me mata, seré la causa del rescate de las hijas de los muslemine[12] y podré salvarlas de entre las manos del rey.» Entonces el visir contestó: «¡Por Alah sobre ti! No te expongas nunca á tal peligro.» Pero Schahrazada repuso: «Es imprescindible que así lo haga.» Entonces le dijo su padre: «Cuidado no te ocurra lo que les ocurrió al asno y al buey con el labrador. Escucha su historia:

Fábula del asno, el buey y el labrador
