El libro de las mil noches y una noche. Tomo I
El libro de las mil noches y una noche. Tomo I Al volver en mí, estuve mucho tiempo sin poder moverme, á causa de la paliza; luego me aplicaron varios medicamentos, y poco á poco acabé por curar; pero las cicatrices de los golpes no se borraron de mis miembros ni de mis carnes, como azotadas por correas y látigos. ¡Todos habéis visto sus huellas!
Cuando hube curado, después de cuatro meses de tratamiento, quise ver el palacio en que fui victima de tanta violencia; pero se hallaba completamente derruido, lo mismo que la calle donde estuvo, desde el uno hasta el otro extremo. Y en el lugar de todas aquellas maravillas no había mas que montones de basura acumulados por las barreduras de la ciudad. Y á pesar de todas mis tentativas, no conseguí noticias de mi esposo.
Entonces regresé al lado de Fahima, que seguía soltera, y ambas fuimos á visitar á Zobeida, nuestra hermanastra, que te ha contado su historia y la de sus hermanas convertidas en perras. Y ella me contó su historia y yo le conté la mía, después de los acostumbrados saludos. Y mi hermana Zobeida me dijo: «¡Oh hermana mía! nadie está libre de las desgracias de la suerte. ¡Pero gracias á Alah, ambas vivimos aún! ¡Permanezcamos juntas desde ahora! ¡Y sobre todo, que no se pronuncie siquiera la palabra «matrimonio»!