El libro de las mil noches y una noche. Tomo I
El libro de las mil noches y una noche. Tomo I Ante aquel espectáculo, las lágrimas corrieron por las mejillas del califa, y después, muy enfurecido, encarándose con Giafar, exclamó: «¡Oh perro visir! ¡Ya ves cómo, durante mi reinado, se asesina á las gentes y se arroja á las vÃctimas al agua! ¡Y su sangre caerá sobre mà el dÃa del Juicio y pesará eternamente sobre mi conciencia! Pero ¡por Alah! que he de usar de represalias con el asesino, y no descansaré hasta que lo mate. En cuanto á ti, ¡juro por la verdad de mi descendencia directa de los califas Bani-Abbas, que si no me presentas al matador de esta mujer, á la que quiero vengar, mandaré que te crucifiquen á la puerta de mi palacio en compañÃa de cuarenta de tus primos los Baramka!»[54]. Y el califa estaba lleno de cólera, y Giafar dijo: «Concédeme para ello no más que un plazo de tres dÃas.» Y el califa respondió: «Te lo otorgo.»