El libro de las mil noches y una noche. Tomo I
El libro de las mil noches y una noche. Tomo I En este punto de su narración, vió Schahrazada que iba á amanecer, y se calló discretamente, sin aprovecharse más del permiso. Entonces su hermana Doniazada le dijo: «¡Oh hermana mía! ¡Cuán dulces y cuán sabrosas son tus palabras llenas de delicia!» Schahrazada contestó: «Pues nada son comparadas con lo que os podría contar la noche próxima, si vivo todavía y el rey quiere conservarme.» Y el rey dijo para sí: «¡Por Alah! No la mataré hasta que haya oído la continuación de su historia.»
Después, el rey y Schahrazada pasaron toda la noche abrazados. Luego marchó el rey á presidir su tribunal. Y vió llegar al visir, que llevaba debajo del brazo un sudario para Schahrazada, á la cual creía muerta. Pero nada le dijo de esto el rey, y siguió administrando justicia, designando á unos para los empleos, destituyendo á otros, hasta que acabó el día. Y el visir se fué perplejo, en el colmo del asombro, al saber que su hija vivía.
Cuando hubo terminado el diván[17], el rey Schahriar volvió á su palacio.

PERO CUANDO LLEGÓ LA 2.ª NOCHE