El libro de las mil noches y una noche. Tomo I
El libro de las mil noches y una noche. Tomo I Dirigiéronse entonces al palacio del rey que había estado encantado. Y el joven anunció á los notables de su reino que iba á partir para la santa peregrinación á la Meca. Y hechos los preparativos necesarios, partieron él y el rey, cuyo corazón anhelaba el regreso á su país, del que estaba ausente hacía un año. Marcharon, pues, llevando cincuenta mamalik[32] cargados de regalos. Y no dejaron de viajar día y noche durante un año entero, hasta que avistaron la ciudad. El visir salió con los soldados al encuentro del rey, muy satisfecho de su regreso, pues había llegado á temer no verle más. Y los soldados se acercaron, y besaron la tierra entre sus manos, y le desearon la bienvenida. Y entró en el palacio y se sentó en su trono. Después llamó al visir y le puso al corriente de cuanto le había ocurrido. Cuando el visir supo la historia del joven, le dió la enhorabuena por su desencantamiento y su salvación.