El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos El Ojo divino, por orden vuestra, selecciona las cabezas,
corta los cuellos, destroza los corazones
y destruye a los Condenados en el Lago de fuego.
Ciertamente, yo os conozco y conozco vuestros Nombres
y de la misma forma que yo conozco vuestros Nombres vosotros me conocéis a mÃ..
He aquà que avanzo hacia vosotros ¡oh dioses!
Asà como vosotros lo hacéis hacia mÃ
¡Vosotros vivÃs en mÃ, y de la misma forma yo vivo en vosotros!
Tomadme vigoroso mediante la fuerza de los Cetros mágicos
¡Esos Cetros que lleváis en vuestros brazos!
¡Otorgadme una larga vida gracias al Verbo mágico de vuestra boca!
¡Una larga vida! Que los años de mi vida se sumen a los años,
que los meses de mi vida se sumen a los meses,
que los dÃas de mi vida se sumen a los dÃas,
que la noches de mi vida se sumen a los noches,
para que pueda aparecer ante mi estatua funeraria
y la ilumine con mis rayos…
¡Otorgad a los orificios de mi nariz el aliento de Vida
par que mis ojos vean con claridad