El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos PARA ABRIRSE CAMINO EN EL MUNDO INFERIOR
¡Salve, oh Señores de la Ordenación de los Mundos,
vosotros que, libres del Mal y de Castigos,
permanecéis en la Eternidad de la Infinita Duración.
Yo sigo la Vía que me llevará a vosotros.
Yo, Espíritu santificado, transito todas las Formas del Devenir.
Mi Verbo mágico me da el poder;
y fui juzgado y santificado.
Libradme pues de los demonios de cabeza de Cocodrilo
que se esconden en estas Regiones
y frecuentan la Comarca de la Verdad y la Justicia.
¡Dad a mi Boca la Palabra de Potencia!
Que las ofrendas sean colocadas en mis manos,
¡Delante de vosotros!, porque yo os conozco y conozco a Vuestros Nombres:
conozco, sí, el Nombre de ese Dios Grande.
Dad una ofrenda a ese Espíritu
que abre la Vía en el Horizonte Oriental del Cielo
y baja planeando hacia el Horizonte Occidental.
Viene hacia mí resuelto a volverme vigoroso,