El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos Así es que violentamente rechazo a esta diablesa nefasta
a la que el dios Keb acuchilló la cabeza, la cara y los labios,
¡Para que tuviese miedo!
Mi boca deja oír himnos poderosos.
He sido proclamado Heredero de Keb,
el Señor de la Tierra…
Surge y me da su corona.
Ante mí se inclinan los dioses de Heliópolis:
yo soy más poderoso que su Señor:
mi potencia masculina se extiende a través de incontables años…