El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos PARA SER TRANSFORMADO EN DIOS PTAH Y PODER VIVIR EN IUNU
Como el Halcón de Horus yo planeo en el Cielo;
mis gritos son tan agudos, semejantes a los de un Ganso salvaje.
Revoloteando, bajo hasta la Región de los Muertos
en el dÃa de la Gran Fiesta…
(¡Horror! ¡Horror! ¡No! ¡No! ¡Esas basuras repugnantes yo no las como!
¡Mi doble etérico se horroriza de ellas!
¡No permitiré que penetren en mi Cuerpo!)
Yo me nutro con alimentos puros que me dan los EspÃritus divinos.
Potente, vivo de ofrendas sepulcrales
y pruebo las hojas de la Palmera de la diosa Hathor.
Pan, cerveza, vestidos y vasos son mis ofrendas.
Me aproximo, me siento cómodo;
mi cabeza es la cabeza de Ra.
Mis extremidades son las de Tum.
Ante mis ojos, la Tierra se extiende y crece,
se extiende, crece…
Es asà que tomo impulso…
Mientras vibran en mi lengua y mi garganta
las mágicas fuerzas de Ptah y de Hathor,
surgen de mi memoria las Palabras sagradas
que mi Padre, el dios Tum, puso en mi boca.