El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos Los ataques del Mal son rechazados por mÃ
con las fuerzas que tengo ocultas.
Yo voy hacia ti,
¡Oh dios cuyo Nombre es: «Es él»!…
Tu Imagen va creciendo ante mÃ
a medida que tú vienes a mi encuentro.
He aquà que arribo ante el Lago del Fuego,
entre los Campos de Fuego…
Verdaderamente, este Lago de Fuego, estos Campos de Fuego
son los dos Manantiales de tu vida.
Con respecto a mÃ, me siento vivir,
estando cerca de este dios venerable…
¡Ah, he aquà al dios Kaa! Viene en su Barca,
trayendo cosas necesarias…[132]
Estoy parado en el puente de la Barca,
al timón
la guÃo a lo largo de la Superficie lÃmpida de las Aguas…
Asà como mi Verbo de Potencia no queda sin fruto,
asà navego en esta Barca
siguiendo las órdenes de este dios.
Heme aquà que recorro los caminos celestes con mi Barca
abro las Puertas de los Santuarios…
Verdaderamente, me han sido concedidos los Campos de la Celeste Hermópolis a tÃtulo de Herencia.