El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos Oíd, pues, ¡oh Señor! mi ruego:
¡Dígnate, dios, proteger al difunto frente a la Puerta celestial,
cuando hagas salir el calor de la Vida
bajo la cabeza de Ra en Heliópolis,
para que llegue a ser como los que moran en la Tierra!
Verdaderamente, ¡él es tu Alma que tú no la reconoces!
¡Ven hacia mí, pues yo soy Osiris!
¡Haz que el calor de la Vida surja bajo mi cabeza!
Pues yo soy el alma viviente
del Cuerpo inmenso muerto de un dios.
Este Cuerpo descansa en Heliópolis y su Nombre es:
kHU-KHEPER-URU-BARKHATA-DJAUA…
¡Acércate, pues oh dios! ¡Conviérteme en un Espíritu de tu Corte divina!
Pues, verdaderamente: ¡Yo soy Tú[210]!
RÚBRICA
Estas fórmulas son para ser recitadas sobre la figura de una Vaca Sagrada de oro fino y colocada en el cuello del difunto. Además, hacer al siguiente inscripción en un papiro nuevo y puesto sobre su cabeza. Es así como el difunto sentirá gran calor en todo su ser, del mismo modo como cuando vivía en la Tierra.