El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos cuyo rostro se parece al de un can,
pero cuyas cejas se asemejan a las de un hombre…
Él monta guardia en los canales del Lago del Fuego,
él devora los cadáveres;
él acuchilla los corazones y arroja inmundicias…
Y sin embargo, Él permanece invisible…
¡Oh tú, poderoso Señor de las dos Tierras,
amo de los Demonios Rojos!,
sé que dominas los sitios de las ejecuciones
y que los intestinos de los difuntos son tu comida preferida…
¡Aléjate!
Ahora, la Corona Real acaba de colocarse en la cabeza
de cierta deidad de Heracleópolis[34]
Primera entre los dioses,
el dÃa de la Reunión de las Dos tierras ante Osiris[35];
¡Oh dios de la cabeza de Camero,
señor de Heracleópolis,
destruye el Mal que se prende a mi Alma!
GuÃame por los Senderos
de la Vida Eterna!
¡Presérvame de este EspÃritu demonÃaco
que atisba en las Tinieblas!,