El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos Aquà tienes al dios Anubis
que te trae tu mortaja y que te ama.
Te recibe entre los Grandes Videntes y te cubre con adornos,
el, Guardián de la Gran Divinidad…
Tú vas hacia el Lago de la Perfección
y allà te purificas.
Cumples con los ritos de los sacrificios en las moradas celestes.
Te concilias las gracias del Señor de Heliópolis.
Te presentan, en dos hermosos vasos,
la Leche Sagrada y el Agua de Ra.
Ahora te elevan y te colocan derecho.
Tú te lavas los pies sobre una piedra sagrada,
a la orilla del Lago de los Dioses.
Terminado esto, otra vez emprende tu Viaje.
Miras a Ra sentado sobre sus Pilares.
Como brazos tendidos, sostiene el Cielo infinito.
Ante ti se abre un camino…
Y tú contemplas los grandes horizontes del Cielo
donde reina la Pureza tan grata a tu corazón.
VIII
…¡Te están llamando! ¿Oyes?
¡Aquà está la octava Sala!
Tus ofrendas están ordenadas ante Ra.
Siguiendo los decretos de Horus y de Thoth,