El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos ¡Los que habitan el Duat te glorifican y se regocijan contigo!
Los espíritus divinos lloran al enemigo
y se arrancan los cabellos;
te aplauden y te glorifican;
sollozan dando gritos;
se alegran; porque saben
que tu Alma viviente es glorificada en tu Cuerpo inanimado…
Entre gritos de alegría te glorifican las Almas de los muertos…
¡Sublime es, en verdad, el Alma de Ra que mora en el Amenti!
¡Salve, Osiris!
o soy, en tu Templo, un servidor,
habito en la divina Morada en la que se oyen tus órdenes.
¡Que me sea posible ser recibido entre los Elegidos del Duat
como a una gran Luminaria
que el Duat nutre con la esencia de su Ser[239]!
Yo le transito en mi condición de hijo de Ra
me muestro bajo los rasgos de Tum.
El Duat es para mí, en verdad, un lugar de reposo…
La oscuridad que en él reina
yo la manejo a mi voluntad.