Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lionel saca la espada que le cuelga en el flanco y se dirige contra él, pero la doncella le grita que en mala hora lo hará, pues es caballero. El joven vuelve a envainar la espada, diciendo que no lo tocará, «pero, por la Santa Cruz, si no fuera caballero, lo hubiera pagado caro; sea desgraciado el caballero villano y que obra mal, quienquiera que sea».
Después, se aleja, diciendo:
—Señor caballero, quedaos con el combate y que sea para vos, pues ciertamente yo veo muy a menudo y veré siempre que lo desee a un caballero mucho mejor que cualquiera de esos dos.
Mi señor Galván oye la discusión, mira hacia el sitio y ve al muchacho, que monta con rapidez; admirado, se pregunta quién puede ser. El caballero con el que ha discutido lo tiene por loco, y le pregunta riendo:
—Buen hermano, que Dios te ayude, dime quién es el buen caballero al que ves con tanta frecuencia.
—Eso no os importa; y asà me ayude Dios, él no valdrÃa menos si vos supierais quién es, pero si os tuviera en este campo, junto a esos dos que están combatiendo, y hubiera que cortar la cabeza a los vencidos, ninguno de vosotros desearÃa estar aquÃ, ni a cambio de toda la tierra de Galahot. (DecÃa esto porque pensaba que no habÃa nadie tan rico como Galahot).