Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago En una habitación que había al otro lado, dormía el padre de la doncella, que era el rey de Norgales; se despertó y se levantó para dirigirse a sus aposentos. Al llegar a su habitación, abrió una ventana que daba justo encima de la cama de su hija, pues las dos habitaciones se comunicaban de este modo. Abrió la ventana y asomó la cabeza, viendo a su hija abrazada al caballero.
—¡Ay, desdichado de mí! —exclamó—, ¿para qué la he guardado todos los días?
Sus chambelanes, que estaban levantados con él, le preguntan:
—Señor, ¿qué os ocurre?
—No os preocupéis, id a acostaros. Así lo hacen; él vuelve a cerrar la ventana y acude al lado de la reina, a la que se lo cuenta, y ella empieza a lamentarse con amargura.
—Callaos —le ordena el rey—; si decís una sola palabra, os mataré con mi espada, pues pienso vengarme de forma adecuada; escuchad lo que voy a hacer, y no digáis una palabra.