Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El caballero, para entonces, se había vuelto muy perezoso y muy dejado con las armas. Entró en el pradillo un tío suyo, hombre de mucha edad, y empezó a recriminarle, diciéndole que debía sentirse avergonzado, pues estaba en manos de su mujer, de forma que no podía vivir sin ella, por lo que había perdido a todos sus compañeros y que todo el mundo lo escarnecía. Mi hermana se lo tomó a despecho y habló un poco más de lo que era necesario, y después se ha arrepentido por ello muchas veces. «Señor —dijo—, ¿por qué? ¿Se debe avergonzar por mí, siendo noble de corazón? Yo no soy de bajo linaje y si ha perdido la compañía de la gente por mí, también a mí me ha ocurrido eso, pues eran muchas las gentes que venían a verme todos los días. Ciertamente yo soy más bella que él, que no es ni tan bello, ni tan bueno como yo, y mi hermosura ha sido más alabada que su valor».