Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Héctor se muestra muy animoso, por lo que mi señor Galván lo estima más. Los caballeros se disponen a combatir, galopan dos contra dos. Mi señor Galván y Lanzarote se derriban a la vez, mientras que Héctor consigue desmontar al rey, que se reincorpora rápidamente, antes de que Héctor pueda retener a su caballo, con lo que choca contra él: aunque el rey era muy fuerte, volvió a caer hacia atrás y el animal, que se ve obstaculizado, también cae. Héctor se pone en pie y toma la espada; el rey hace lo mismo, y comienzan a darse grandes golpes, despedazando los escudos con gran violencia.
Entretanto, mi señor Galván y Lanzarote también se han vuelto a levantar, y se están descargando duros tajos: el combate se mantiene mucho tiempo, hasta que mi señor Galván lleva, con diferencia, la peor parte: era entre mediodía y nona. Héctor logra lo mejor en su encuentro, y lleva al rey a su voluntad. Galahot teme por todos ellos, y por eso sale, dispuesto a separarlos, si supiera cómo. Al llegar a ellos se encuentra con que mi señor Galván está muy mal y sus armas, destrozadas, y el rey está peor aún. Mi señor Galván sólo espera la muerte, pues nunca estuvo tan angustiado, ya que se podría meter el puño por varios lugares de su cota y es poco lo que le queda de escudo. Lanzarote tampoco está completamente sano, que le ha perjudicado mucho la buena espada de mi señor Galván.