Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago En esta situación, Héctor se adelanta y le dice a mi señor Galván.
—Señor, quedaos con este caballero y dejadme con el vuestro; me mantendré bien frente a él: aunque el mÃo se me resiste, no podrá con vos.
—Dejad al vuestro —le dice Lanzarote—, que yo combatiré contra vosotros dos.
—Haréis bien —responde Héctor—, si los cuatro combatimos juntos.
—El cuarto no lo hará —contesta Lanzarote—, pero vosotros dos combatiréis contra mÃ.
Entonces, Héctor piensa que se lo podrÃan recriminar como maldad si no vencÃa antes al suyo: le ataca, le acosa y le golpea a voluntad. La espada del rey se rompió por la mitad, y se lanzó contra Héctor con los brazos; era muy fuerte y consiguió derribarlo bajo él, pero no tardó en levantarse, pues era ágil y rápido.