Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De este modo son apresados Guerrehet y el rey. Mientras tanto, Galahot y Lanzarote se han levantado de sus camas; tenÃan delante de ellos a dos escuderos, a los que les prohÃben moverse: si se despiertan los otros pensarán que han sido los escuderos. Van al jardÃn completamente armados, y los escuderos se acuestan en sus camas. Se encuentran con la puerta sin cerrar y entran: la hueste sólo estaba vigilada por la parte de delante, pues por detrás, por el jardÃn, corrÃa un rÃo tan profundo que nadie se atrevÃa a poner allà los pies por el fango y por los pantanos. Una vez en el jardÃn, atrancan la puerta y se acercan a la fortificación, desmontan y se encuentran a las dos damas que estaban esperándoles; llevan los caballos a una dependencia que habÃa allÃ: en toda aquella parte, sólo estaban alojadas la reina y sus doncellas, y al lado, en una casa más grande, estaba el resto de la gente, pues ella misma habÃa hecho que le dejaran libre el lugar.
Cuando los dos caballeros estuvieron desarmados, los llevaron a sendas habitaciones, en las que cada cual se acostó con su amiga, como quienes se aman mucho, y tuvieron todos los gozos que pueden tener los amantes. Alrededor de medianoche, se levanta la reina y va al escudo que le habÃa llevado la doncella del Lago, lo toca sin encender, y comprueba que está entero, sin la raja: se pone muy contenta, pues ahora está segura de que es más amada que cualquier otra amiga.