Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después de un buen rato, llega gritando: «¡Ay! ¡Ay!». Lanzarote se prepara, a la vez que la doncella grita: «¡Ahí está!». Ve llegar dos caballeros armados, uno con las armas del rey y el otro con las de Guerrehet: piensa que son ellos, pero no es así, pues la doncella los ha traicionado. Ve también que esos dos están combatiendo contra otros y que se defienden, aunque los contrarios son más de veinte; acude en su ayuda con toda rapidez. Los dos a los que iba a ayudar los sujetan por los costados, y todos juntos caen al suelo. Los demás les atacan, quitándole la espada a la fuerza y arrancándole el yelmo, a la vez que le dicen que le cortarán la cabeza. Él responde que le parece bien, por Dios, y se niega a declararse prisionero suyo. Lo prenden y lo retienen custodiado a un lado; después, van a Galahot, y hacen que un caballero se vista las armas de Lanzarote.