Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, lo estamos perdiendo todo. Los doscientos caballeros que guardan la puerta del rÃo, para que no se lleven al rey, están soportando todo el peso de la batalla. Tened por seguro que necesitan ayuda, pues se están defendiendo las espaldas, mientras vigilan la puerta por delante; la mayorÃa de ellos está a pie, pues ya les han matado los caballos.
—¡Ay! Señora —dice Lanzarote—, permitidme ir, pues es el momento en que me necesitan.
La reina lo llama a una habitación y le pregunta qué piensa hacer contra tanta gente.
—Señora, preguntadle a ese caballero cuántos fueron enviados a Arestuel.
Asà lo hace, y le responde que doscientos; la reina se lo dice a su vez a Lanzarote.
—Señora, preguntadle ahora, si hubieran regresado los doscientos caballeros, ¿tendrÃan la mejor parte en el combate?
Se lo pregunta, y le contesta que se defenderÃan bastante bien.
—Señora, ahora, hacedle saber a mi señor YvaÃn que le enviaréis tantos caballeros como para que ocupen el lugar de los que se marcharon; cuando vuestro pendón llegue, repararéis todo el daño que han recibido.