Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote mira a Lionel y toma la lanza que llevaba el pendón, se la coloca bajo el brazo y pica al caballo con las espuelas, contra el caballero del castillo. Éste, por su parte, mira hacia arriba y les dice a los arqueros y a los ballesteros que había en la muralla que disparen: así lo hacen, hiriendo el caballo de Lanzarote y a él mismo, aunque no le causan ninguna herida que le preocupe. Apunta al caballero y le alcanza justamente debajo de la gola, con tanta fuerza que la punta de la lanza aparece por el otro lado, dejándole pendón y asta dentro del cuello; pica espuelas y atraviesa la puerta y, sin detenerse sigue cabalgando hacia el castillo, donde encuentra todas las puertas y todos los postigos abiertos. No se detiene hasta que llega al salón principal, en el que hay una gran cantidad de caballeros que se están armando por la alarma que han dado los de fuera al ver que el caballero había sido derribado. Lanzarote los ataca, cortándoles brazos, espaldas y costados, partiéndolos en dos y decapitando a cuantos alcanza; los demás, huyen poniéndose a salvo en la alcazaba. Lanzarote descabalga y se dirige a la vivienda de la dama: la encuentra sobre una alfombra, al lado de su amigo, que se llamaba Gadrasolaín; era un caballero joven y muy bello, y de gran valor; estaba completamente desarmado, pues no temía que ocurriera nada; con él había otros caballeros que se encontraban en la misma situación.