Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —le dice Lanzarote—, sois hombre tan prudente que no debéis creer los sueños, pues nunca llevan a la verdad; del mismo modo que era falso lo que ocurrÃa en ellos, lo es con respecto al futuro, y no debéis tener miedo, ya que en el mundo no hay nadie tan poderoso que os pueda vencer, ya que vos sois el hombre más fuerte de cuantos viven ahora.
—Solamente un hombre puede hacerme daño; y si ése lo desea asÃ, nadie podrá ayudarme. Si la ciencia me sirve, sabré el significado de mis dos sueños, pues nunca tuve tantos deseos de saber algo, ni siquiera cuando vos vencisteis en la batalla que nos enfrentaba al rey Arturo y a mÃ, que llevabais armas bermejas; ni siquiera entonces tuve mayores deseos de conoceros que los que ahora tengo de saber esto.
—Señor, no creo que ningún clérigo os pueda decir nada de lo que está por venir.
—Sà que lo harán. ¿Acaso no supo el rey Arturo, gracias a buenos clérigos, la verdad y el significado de sus sueños? ¿No le dijeron que perderÃa todo honor terrenal?
De este modo hablaron durante largo rato Galahot y su compañero, mientras seguÃan el camino hasta el rÃo de Ausurne; lo atravesaron por un puente que hacÃa de lÃmite a dos reinos y un ducado: eran los reinos de los Francos y de las Marcas de Galone, y el ducado de Rivel.